A causa de los últimos acontecimientos sucedidos en mi vida (en esta semana) confieso que estoy muy feliz, más de lo normal, notoriamente sonriente casi con las mejillas entumecidas, sin embargo, después de hablar anoche por largos 40 minutos, como que baje a la tierra, y deje de soñar un poco, puse los pies donde deben estar, y creo que me dejo un poco triste, puede que sea el cansancio de la semana que mi humor sobrepasa todo tema anexo, quizás es la canción de Coldplay “the Cientist”, que es tan melosa y buena para este momento.-
Como media obsesiva que soy no dejo de ver el mail o mi celular, y cuando entra una llamada prendo la alerta si visualizo su número que aunque no me lo sé de memoria, al verlo sé que es el.
Anoche nos extendimos mucho en nuestra conversación, nunca habíamos hablado ni tanto ni algo, me pareció muy simpático, encantador, la verdad a mí ya me conquisto hace mucho, y lo que haga o siga haciendo después acrecentara todo esto, y se elevara hasta el estatus de mega estrella, confieso que soy extrema o extremista en mis emociones, fácil viene…fácil se va, para mí eso es genial, pero cuando algo no cumple con mis expectativas simplemente abandono el barco y arranco antes de ver cualquier tempestad. No encuentro problema en aquello, pero sé que no está bien, generar tanta expectación en mi cabecita, para que después, se baje porque algo no se cumplió y lo olvide en un instante.
Hasta el momento no ha llegado ni un mail, llamado, ni mensaje quizás por eso estoy así…como bajada!
Y es raro, porque lo extraño y aun no me da ni solo beso, una caricia, solo su voz me ha regalado más de lo que pudiera querer, ni la barrera de la edad me importa, lo juro, si se dan las cosas me la jugare, porque me gusta y quiero construir algo, luchando contra mis ilusiones de que esto pudiera crecer y prosperar en el tiempo.
By Amanda